Mostar es, sin duda, una de las ciudades más sorprendentes de Europa. Situada en el corazón de Bosnia y Herzegovina, esta perla balcánica combina historia milenaria, arquitectura otomana y una belleza natural que corta la respiración. Por tanto, si te preguntas qué ver en Mostar, has llegado al lugar indicado.
La ciudad, famosa mundialmente por su icónico Stari Most o puente viejo, ofrece mucho más que este símbolo. Desde mezquitas centenarias hasta callejones empedrados llenos de vida, Mostar Europa representa la perfecta fusión entre Oriente y Occidente. Además, su ubicación estratégica la convierte en el destino ideal para explorar los Balcanes.

En esta guía completa descubrirás todo lo esencial sobre qué ver en Mostar, incluyendo información práctica actualizada, precios, horarios y consejos útiles para aprovechar al máximo tu visita a esta ciudad única.
Qué ver en Bosnia y Herzegovina: guía definitiva y actualizada
Cómo llegar a Mostar desde otras ciudades
Antes de descubrir qué ver en Mostar, es fundamental saber cómo llegar hasta esta ciudad bosnia. Afortunadamente, Mostar Bosnia está bien conectada con las principales ciudades de la región, lo que facilita considerablemente el acceso.
Desde Sarajevo a Mostar
La opción más popular es el tren desde Sarajevo, que ofrece un viaje espectacular de aproximadamente 2.5 horas. El trayecto atraviesa paisajes montañosos impresionantes y cuesta únicamente 10 marcos bosnios (unos 5 euros). Asimismo, hay autobuses regulares que cubren esta ruta diariamente.
Excursiones organizadas desde Croacia
Muchos viajeros llegan mediante excursiones desde Dubrovnik o Split. Estas tours suelen incluir transporte, guía local y tiempo libre para explorar qué ver en Mostar. El precio ronda los 50-70 euros por persona, dependiendo de la temporada y servicios incluidos.
Breve historia de Mostar: de la época otomana a la actualidad
Entender la historia de Mostar Bosnia y Herzegovina es clave para apreciar completamente todo lo que ofrece esta ciudad. Su nombre deriva de «mostari» (guardián del puente), haciendo referencia a los soldados que vigilaban el paso por el río Neretva.
La ciudad floreció durante el Imperio Otomano en los siglos XV-XVI, período en que se construyeron sus principales monumentos. Sin embargo, la historia reciente de Mostar guerra marcó profundamente su fisonomía actual. Durante el conflicto de 1992-1995, la ciudad sufrió graves daños, incluyendo la destrucción del puente viejo en 1993.
Posteriormente, gracias al esfuerzo internacional y la UNESCO, Mostar se reconstruyó fielmente. En 2005, el casco antiguo fue declarado Patrimonio Mundial, convirtiendo a la ciudad en uno de los destinos más visitados de los Balcanes.
Los 15 mejores lugares que ver en Mostar imprescindibles
Ahora sí, llegamos al corazón de esta guía: descubrir qué ver en Mostar. La ciudad ofrece una gran variedad de atractivos, desde monumentos históricos hasta rincones pintorescos que enamoran a cualquier viajero.
1. Stari Most: el puente viejo más famoso de los Balcanes

El Stari Most es, indiscutiblemente, el lugar más emblemático que ver en Mostar. Este majestuoso puente de piedra de 28 metros de longitud se alza 20 metros sobre el río Neretva, ofreciendo una vista espectacular que ha cautivado a millones de visitantes.
Construido en 1566 por orden del sultán Solimán el Magnífico, el puente de Mostar representa una obra maestra de la ingeniería otomana. Su forma arqueada perfecta y las torres defensivas que lo flanquean crean una silueta inconfundible. Además, cada año se celebra el famoso concurso de saltos desde el puente, una tradición que data de varios siglos.
Consejo práctico: Las mejores fotografías se obtienen desde las orillas del río Neretva, especialmente durante el atardecer cuando la piedra caliza se tiñe de dorado.
2. Casco antiguo de Mostar: Patrimonio Mundial de la UNESCO

El casco antiguo de Mostar constituye el corazón histórico de la ciudad y uno de los conjuntos arquitectónicos más valiosos que ver en Mostar. Declarado Patrimonio Mundial en 2005, este laberinto de callejuelas empedradas conserva intacto el encanto de la época otomana.
Pasear por sus calles estrechas es como viajar en el tiempo. Las casas tradicionales de piedra, con sus característicos balcones de madera, se alternan con talleres artesanos, cafeterías tradicionales y pequeños museos. Por otra parte, la zona alberga varios monumentos religiosos de gran valor histórico.
El ambiente en el casco antiguo cambia completamente según la hora del día. Durante la mañana, predomina la tranquilidad y es perfecto para fotografías sin multitudes. Sin embargo, al atardecer la zona cobra vida con la apertura de restaurantes y terrazas.
3. Callejón Kujundziluk: el bazar otomano más auténtico

El callejón Kujundziluk representa uno de los rincones más animados y fotogénicos que ver en Mostar. Esta calle empedrada, que conecta directamente con el Stari Most, funciona como un auténtico bazar oriental en pleno corazón de Europa.
A lo largo de sus aproximadamente 100 metros, se suceden tiendas tradicionales que ofrecen artesanía local, desde juegos de café turco hasta réplicas del puente viejo Mostar. Además, encontrarás alfombras, lámparas de latón, joyas de plata y los famosos dulces bosnios como el baklava.
Lo más atractivo del callejón no son solo las compras, sino también la atmósfera. Los comerciantes locales mantienen tradiciones centenarias, mientras que el aroma a café turco y especias crea una experiencia sensorial única. Asimismo, es el lugar perfecto para degustar la gastronomía local en sus numerosas cafeterías tradicionales.
4. Mezquita Koski Mehmed Pasha: las mejores vistas de Mostar

La mezquita Koski Mehmed Pasha es, sin duda, una de las joyas arquitectónicas más importantes que ver en Mostar. Construida en 1618, esta mezquita otomana destaca por su ubicación privilegiada junto al río Neretva y, especialmente, por ofrecer las mejores vistas panorámicas de la ciudad.
La entrada cuesta aproximadamente 3-6 euros (precios actualizados 2025), pero merece absolutamente la pena. El interior conserva decoración original con alfombras persas, vidrieras de colores y delicadas pinturas murales. No obstante, el verdadero tesoro es subir al minarete de 25 metros de altura.
Desde la cima del minarete obtienes la perspectiva más espectacular del Stari Most y todo el casco antiguo. Es importante mencionar que la subida requiere cierta forma física, ya que las escaleras son estrechas y empinadas. Además, la mezquita cierra los viernes de 11:30 a 14:00 para el rezo principal.
Horarios: Diariamente de 9:00 a 18:00 (horario de verano) | Precio: 6-7 euros incluyendo subida al minarete
5. Mezquita Karadjoz Bey: arquitectura otomana impresionante

La mezquita Karadjoz Bey representa otro tesoro arquitectónico esencial que ver en Mostar. Construida en el siglo XVI por Mehmed Karadjoz Bey, el mismo visir que financió el Stari Most, esta mezquita destaca por su imponente cúpula central y su minarete de 40 metros de altura.
Lo que más impresiona de esta mezquita en Mostar es su interior decorado con motivos geométricos y florales pintados al fresco. La cúpula principal, restaurada tras los daños de guerra, muestra toda la maestría del arte otomano. Además, el patio interior con su fuente de abluciones crea un oasis de paz en pleno centro urbano.
La entrada cuesta aproximadamente 2-4 euros, y aunque no permite subir al minarete, la experiencia de su interior compensa completamente la visita. Consejo: visítala durante las horas de menor afluencia para un ambiente más tranquilo y fotografías mejores.
6. Río Neretva: el alma verdadera de Mostar

El río Neretva constituye mucho más que un simple accidente geográfico en Mostar Bosnia; es literalmente el alma de la ciudad. Sus aguas de color verde esmeralda, que contrastan bellamente con la piedra blanca de los puentes, crean uno de los paisajes más fotogénicos de los Balcanes.
Históricamente, el Neretva ha sido tanto unión como división. Durante siglos conectó las dos orillas de la ciudad, pero durante la guerra de los 90 se convirtió en frontera entre comunidades. Hoy en día, pasear por sus riberas es una de las actividades más relajantes que ver en Mostar.
Las riberas del río ofrecen múltiples perspectivas del Stari Most y son ideales para actividades como kayak, rafting o simplemente relajarse en las terrazas de los cafés. Durante el verano, muchos lugareños se bañan en sus aguas, aunque la temperatura puede resultar bastante fría en meses cálidos.
Actividades recomendadas: Paseo en kayak (15-25 euros), rafting medio día (35-50 euros), o disfrutar con un café.
7. Kriva Cuprija: el puente torcido más fotogénico

El Kriva Cuprija o «puente torcido» es uno de los rincones más encantadores y menos masificados que ver en Mostar. Situado sobre el río Radobolja, afluente del Neretva, este pequeño puente de piedra funciona como una versión en miniatura del famoso Stari Most.
Construido en 1558, sirvió como prototipo del puente viejo, permitiendo a los arquitectos otomanos probar técnicas constructivas antes del proyecto principal. Su forma curvada y sus 4 metros de altura crean un ambiente íntimo y romántico.
La zona alrededor del Kriva Cuprija ha desarrollado un ambiente bohemio único. Pequeños cafés con terrazas junto al agua, talleres de artesanos y galerías de arte conviven en armonía, ofreciendo un Mostar más auténtico y relajado. Además, en 2001 fue reconstruido tras su derrumbe por una crecida.
8. Cementerios de Mostar: memoria y reflexión histórica

Los cementerios de Mostar representan uno de los lugares más emotivos que ver en Mostar para entender la historia reciente de Bosnia. Estos espacios, distribuidos por toda la ciudad, son testigos silenciosos de la guerra de los 90 y sus víctimas, muchas de ellas jóvenes y en fechas cercanas.
Lo que más impacta son las fechas, las tumbas y la organización por religión. La visita, aunque dura, ayuda a comprender el costo real de la guerra y la resistencia del pueblo bosnio.
9. Museo de las Víctimas de Guerra: historia necesaria

El Museo de las Víctimas de Guerra y Genocidio 1992-1995 ayuda a entender profundamente la historia de Bosnia. Exhibiciones con testimonios, objetos, fotografías y registros explican la devastación y el proceso de recuperación de Mostar.
10. Sahat Kula: la torre del reloj otomana

La Sahat Kula es un vestigio del siglo XVII, una torre del reloj otomana que aún funciona y marca las horas en el casco antiguo. Desde su entorno puedes obtener vistas al puente y a la ciudad, siendo uno de los lugares más antiguos que ver en Mostar.
11. Antiguo Hamam: baños turcos históricos

El hamam de Mostar, construido en el siglo XVI, fue un lugar de uso social y ritual. Hoy en día, se puede visitar y comprender su estructura, que incluye salas abovedadas y sistemas de calefacción, como un testimonio de su pasado otomano.
12. Mercado Tepa: sabores de Bosnia

El mercado Tepa es fundamental para experimentar la vida local. Sus puestos ofrecen productos frescos, quesos artesanales, miel y dulces tradicionales. Es un lugar ideal para pasear y practicar el idioma bosnio.
13. Casas otomanas tradicionales: arquitectura residencial

Las casas otomanas representan la arquitectura residencial del pasado en Mostar. Algunas han sido restauradas y abiertas al público, como la Casa Muslibegovic, que muestra cómo vivían las familias durante la época otomana y mantiene vivo ese patrimonio.
14. Miradores del río: perspectivas únicas

Los distintos miradores a lo largo del río ofrecen las mejores perspectivas del Stari Most y la ciudad en general. Desde estos puntos se capturan atardeceres únicos, ideales para fotografiar y disfrutar del entorno natural que rodea a Mostar.
15. Fortaleza de Fortica: panorámica completa

La Fortaleza de Fortica ofrece la vista más completa de Mostar, con un recorrido en ascenso por senderos medievales. La vista desde lo alto revela toda la belleza del casco antiguo, el río y las montañas cercanas, siendo una visita imprescindible durante tu viaje.
La guerra de Mostar: contexto histórico necesario
Comprender la guerra de Mostar es fundamental para apreciar todo lo que hoy se puede ver y experimentar. El conflicto de Bosnia, que dejó huellas profundas en la ciudad, marcó su paisaje y memoria.
Mejor época para visitar Mostar: clima y temporadas
Por último, escoger la mejor época para viajar a Mostar garantizará una experiencia óptima. Los meses de mayo a junio y septiembre ofrecen temperaturas agradables, menor afluencia y paisajes ideales para explorar.

Lo apuntamos para un futuro viaje a Croacia. Gran blog, GRACIAS
Woooow que gran página
Preciosas fotos y muy bien explicados los puntos para que ver en Bosnia. Gracias amigo viajero
Sales muy guapo
¡Qué buena pinta tiene Mostar! Me encantaría visitar el puente viejo y perderme por el casco antiguo.
Qué buena pinta tiene Mostar! Me encantaría visitar esos lugares, sobre todo el puente viejo. #BucketList
¡Totalmente de acuerdo! Mostar es una joya por descubrir. Además del puente viejo, te recomendaría visitar el Museo de la Guerra para entender mejor la historia de la ciudad. ¡No te lo pierdas en tu próxima aventura! #MustSee
¡Qué guay! Me encantaría ver el puente viejo de Mostar, debe ser impresionante.
¡Totalmente de acuerdo! El puente viejo de Mostar es una joya arquitectónica que no te puedes perder. La historia y la belleza que envuelven ese lugar te dejarán sin aliento. ¡No puedo esperar para visitarlo!
El puente viejo de Mostar es tan icónico que deberían hacer una versión en miniatura para llevar en el bolsillo.
¡Qué hermoso lugar! Me encantaría visitar Mostar y explorar esos rincones históricos. ¿Alguien ha estado allí?
OMG, el puente viejo de Mostar es tan impresionante, ¡quiero saltar desde arriba! #adrenalina
¡Wow! Me encantaría visitar Mostar, especialmente el puente viejo y el casco antiguo. ¡Se ve hermoso!
Qué hermosa ciudad, pero faltó mencionar el famoso café turco, ¡es un imperdible para los amantes del café!
¡Totalmente de acuerdo! El café turco es una delicia imperdible en esta hermosa ciudad. No sé cómo pudieron olvidarlo en el artículo. ¡Una lástima!
¡Vaya, qué maravilla de lugares en Mostar! Definitivamente tengo que visitarlos todos pronto.
¡Guau! No puedo creer lo hermoso que es el puente viejo de Mostar. Definitivamente una visita obligada.