RUTA ESPAÑA – RUTA DE LA ANCHOA POR SANTANDER

La ruta que vamos a emprender se inicia en Santander, y sigue por la costa oriental cántabra hasta llegar a la población de Castro Urdiales, colindante con el País Vasco.

A partir del siglo XVIII, la localidad portuaria de Santander empezó a tener relevancia, sobre todo, gracias al comercio con las Américas y con otros puertos destacados.

En la bahía de Santander, su puerto es un enlace importante por mar entre Reino Unido y España, para lo que cuenta con una moderna y cuidada estación marítima. También cabe destacar el embarcadero deportivo y náutico de Somo.

Santander se convirtió en capital cántabra a raíz del desarrollo de principios del siglo XVII, que culminó con la designación oficial en el siglo XVIII.

SANTOÑA, centro pesquero y conservero con mayor futuro


Esta villa marinera y turística se sitúa en la comarca del mar de Trasmiera, al este de Santander. De amplia tradición pesquera, dispone de numerosos parajes naturales que la convierten en un enclave turístico y ecológico de gran importancia.

La fina playa de Berriay la tranquila cala de San Martín se abocan al mar Cantábrico desde el montículo de esta villa como si de una pequeña península se tratara.

El puerto de Santoña ha marcado el ritmo de la ciudad desde siempre. Ahora es el centro pesquero, conservero y mercante de más tradición y futuro de toda España.

De las antiguas naos y de la riqueza del comercio con las Américas gracias a la pesca de anchoas y sardinas en su costa. Ha evolucionado hasta llegar a una flota ballenera y una floreciente industria conservera.

Dos faros jalonan el litoral abrupto que baña Santoña: el faro del Caballo y el del Pescador.
Santoña es la villa donde se ideó la forma de elaborar en filetes de anchoas en aceite tal y como lo conocemos hoy en día.

Lo que la ha convertido en el lugar del mundo con mayor concentración de fábricas de filetes de anchoas en conserva. Al mismo tiempo que cuenta con la mejor fama mundial en su elaboración.

Santoña posee el récord mundial de desembarco de anchoa en un sólo día. El 5 de abril de 1960, un millón y medio de kilos de “bocarte”, como se conoce este pez en el cantábrico, inundaron los muelles de la localidad.

La empresa conservera de anchoa más importante es la factoría Hijos de Calbo Abo, fundada en 1869. En los años sesenta introdujo nuevas tecnologías para la reorganización y aumento de la producción.

Esta circunstancia también la ha vivido el resto de la industria conservera de Santoña. En total hay ocho empresas más del sector, entre las que se encuentra las conserveras Barredo, Crespo, A. Viadero, Don Juan, El Capricho, Silvia, así como Conservas y Salazones Nuevo Mundo.

COLINDRES, la desembocadura del río Asón

La villa se encuentra en la costa cantábrica oriental, situada en la desembocadura del río Asón en el que se forma la ría de Treto. Limítrofe al norte con Laredo, Colindres posee una larga tradición marinera. Durante el siglo XVII se instalaron allí los astilleros de Falgote para la construcción de navieros.

Hoy en día hay otros tipos de actividades, como la industria conservera que se aglutina en la parte nueva de la ciudad.

En el barrio antiguo, llamado Colindres de Arriba, se hallan las casonas y los solares de linajes y apellidos de la comarca de los siglos XVI y XVIII. Aquí es donde está la iglesia de San Juan Bautista de finales del siglo XVI, construida sobre un milenario monasterio del mismo nombre.

LAREDO, costa de la Esmeralda

Es una de las cuatro villas de la Costa del Mar de Castilla, entre las que se suma Santander, Castro Urdiales y San Vicente de la Barquera, con el renombre de “Costa de la Esmeralda”.

Situada en la zona oriental de Cantabria. Es un importante centro turístico famoso por la playa de la Salvé, de cinco kilómetros de extensión y una de las de mejor calidad de la costa cantábrica. Entre sus fiestas destaca la espectacular Batalla de las Flores, el último viernes de agosto.

El sector conservero de la anchoa en Laredo está compuesto de nueve empresas distintas. Entre otras, la de Codesa, Fredo, Playa, así como Conservera del Cantábrico, Laredana, Diego y Fernández, Rezumar y Sapem.

Todas estas industrias se encuentran concentradas en el polígono La Pesquera del municipio.
Laredo se desarrolló alrededor del monasterio de San Martín en la Edad Media. Toda la villa originaria se hallaba dentro del recinto amurallado, denominado “la puebla vieja”.

Es aquí donde se puede encontrar muestras de arquitectura civil y religiosa entre sus calles ordenadas, que es motivo de gran admiración para los visitantes.

Son de visita obligada el edificio renacentista del Ayuntamiento, a mitad camino entre las dos pueblas. Así como en el arrabal el convento de San Francisco que, en su interior, destaca el retablo del altar mayor, las capillas y un museo. Asimismo, la parroquia gótica de la Asunción guarda el retablo barroco de la Virgen de Belén.

La ciudad fue creciendo al mismo tiempo que la muralla, y nació con esta ampliación la conocida “puebla nueva” o arrabal, que se apoya en la roca del “Rastrillar”. Las casas han ganado terreno a los abruptos riscos, ala vez que veía como su economía se iba expandiendo, primero como puerto sobresaliente y después como ciudad turística.

LIENDO, el contraste entre el verde valle y el paisaje de los acantilados

Liendo está situado en la costa oriental pero, a diferencia de otras localidades costeras, no posee playas, ya que se asienta en un hermoso y verde valle que da a una abrupta costa marcada por acantilados.

Tan solo la pequeña playa de San Julián escapa de los escarpados barrancos. Colindante con las poblaciones de Laredo y Castro Urdiales. Liendo se caracteriza por el contraste entre el verde del valle y los riscos profundos de la agreste playa de San Julián.

En la población, además, destacan la iglesia renacentista de planta de salón de Nuestra Señora de la Asunción, que acoge una colección de retablos románicos, el Palacio de la Iseca Vieja y los restos de la ermita de San Juan.

CASTRO URDIALES, las playas más extensas y bellas del Cantábrico

Castro Urdiales es una de las últimas poblaciones destacables de la costa oriental cantábrica hacia el País Vasco y una de las cuatro villas de la Costa del Mar de Castilla. Las playas de Castro Urdiales son conocidas por su extensión y belleza, como la de Brazomar y Ostente en el casco urbano.

En esta ciudad se combinan las infraestructuras de una urbe moderna con el encanto y la belleza de la parte antigua. En el barrio antiguo, se apilan las casonas entre los adoquinadas y serpenteantes callejuelas.

Así llegamos a la mejor iglesia gótica de la región, la de la Asunción que alberga el Cristo de la Agonía, al castillo medieval de los Templarios que guarda el faro de la villa, así como al puente romano y la ermita de Santa Ana. En la parte moderna, las renovadas calles de Chelines, Belén y San Juan hacen de concurridos pasillos para los visitantes.

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