RUTA ESPAÑA, PAISAJES CERVENTINOS DE TOLEDO

Inmortalizada por El Greco y recreada por Cervantes. La provincia de Toledo se perfila por llanuras manchegas y edificios monumentales que el turista puede visitar a lo largo de todo el año.

Toledo, declarada Patrimonio de la Humanidad y conocida como la ciudad de Don Quijote. Ejemplifica el punto de partida para recorrer los paisajes de molinos que tanto enloquecieron al singular personaje. Harán de la ruta del viajero un paseo literario por una provincia de llanuras manchegas y de gran monumentalidad.

La ciudad de la que partimos recuerda, presidida por su catedral gótica, las culturas cristiana, árabe y judía. Se trata de una amurallada y medieval capital de callejuelas estrechas y majestuoso patrimonio que ha heredado del Renacimiento su monasterio de San Juan delos Reyes.

La mezquita del Cristo de la Luz, la arquitectura mudéjar de la iglesia de Santiago del Arrabal y la ermita del Cristo de la Vega son ejemplos de un largo etcétera patrimonial en el que también se pueden citar los Baños de la Cava o el puente de Alcántara.

Toledo, tierra de vino, queso y espadas, y en sí mismo un enorme museo, desarrolla una intensa actividad cultural y artesanal durante todo el año.

TORRIJOS, tierra del lazarillo

Antes de adentrarnos en la literatura cervantina, optamos por acercarnos hasta Torrijos, por donde anduvo el pícaro Lazarillo de Tormes.

La localidad de Torrijos, a pocos kilómetros de la capital de la provincia, fue antiguo puesto de vigilancia y vieja residencia de monarcas. Entre casas soportaladas, el viajero puede pasear por las calles del municipio del que se han hecho famosas sus torrijas.

Además de la estación del ferrocarril, es aconsejable visitar los tres emblemas patrimoniales de Torrijas. Se trata de la colegiata del Santísimo Sacramento, el convento de Concepcionistas franciscanos y el Hospital de la Caridad.

Si el turista participa de esta ruta en mayo, no debe dejar de acercarse hasta la feria de artesanía provincial que se desarrolla durante este mes en esta población toledana.

ESQUIVIAS, residencia de Cervantes

En la vinícola comarca de La Sagra se encuentra Esquivias, testigo de la vida marital de Cervantes y enclave inspirador de su prosa.

El viajero no puede dejar de visitar la Casa de Cervantes, del siglo XVI, en la localidad de Esquivias, pueblo de viñedos en el que residió el novelista mencionado y en el que contrajo matrimonio con Catalina de Palacios y Salazar.

Es por ello que el dramaturgo elaboró parte de su obra inspirado por esta localidad toledana. En ella destaca el templo de la Asunción, la ermita de San Roque, la Torrecilla y el convento de los Capuchinos.

Se trata de nuestra primera parada de la ruta y de un enclave adecuado para brindar con tintos de La Sagra, por la obra de un escritor inmortal.

MADRIDEJOS, escenario de batalla cervantina

Escenario literario por excelencia, Madridejos fue testigo de la lucha de don Quijote contra sus fantasmas.

Quiso Miguel de Cervantes ubicar la batalla de Don Quijote contra sus gigantes en terreno Madridejos, extensión de sabor tradicional y bellos campos de cereales. Madridejos es una villa de origen romano centrada en el turismo y la agricultura que cuenta con elementos arquitectónicos religiosos como el templo de El Salvador o los conventos de Santa Ana y San Francisco.

Entre soportales y fachadas encaladas, el viajero puede recalar en establecimientos donde degustar el típico mazapán, o puede elegir disfrutar de una jornada campestre y taurina, dadas las posibilidades que ofrece la zona.

Madridejos, ubicado en la zona meridional de Toledo, es una parada obligatoria en la llamada ruta de don Quijote.

CONSUEGRA, horizonte de molinos de viento

La localidad dibuja un horizonte de molinos de viento y mantiene una arquitectura popular típica de La Mancha.

Desde el cerro Calderico se contempla el municipio de Consuegra y se disfruta de la soledad quijotesca de las vastas extensiones de La Mancha. Un horizonte de molinos de viento y un derruido castillo son los emblemas de esta población, de la que el turista no puede partir sin haber degustado el pisto manchego o las gachas, acompañadas por zurra.

La arquitectura popular goza de una magnífica expresión en Consuegra, enclave atravesado por el río Guadiana que ha hecho de su paisaje la más digna postal toledana.

La iglesia de San Juan, el convento de las Carmelitas, el ayuntamiento o los Corredores se suman a su patrimonio, así como la presa romana que se localiza en las proximidades.

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